La violencia doméstica, incluidos los abusos físicos, sexuales o emocionales, afecta a millones de mujeres cada año. Estos malos tratos pueden provocar no sólo lesiones físicas, sino también problemas emocionales. Estos problemas pueden incluir, entre otros Recuerdos frecuentes de la violencia y los malos tratos, problemas de concentración, nerviosismo o irritabilidad, depresión, ansiedad. Estas reacciones son normales, pero a veces estos sentimientos se interponen en nuestro camino. Nos gustaría ayudarle a superar estas respuestas emocionales negativas a la violencia doméstica y el abuso.